La belleza surge de la quietud de la presencia

Más allá de la belleza de las formas externas, hay otra cosa: algo profundo, interno, la esencia sagrada.

Dondequiera y cuandoquiera que encontremos algo bello, Percibimos El Brillo De Esta Esencia Interna, que sólo Se nos Revela Cuando Estamos Presentes.

La belleza o la sacralidad sólo estuvieron ahí unos segundos, mientras te mantuviste totalmente presente.

Cuanto mayor se la distancia entre percepción y el pensamiento, más profundo eres como ser humano, es decir, más consciente.

Mucho están tan atrapados en su mente que la belleza de la naturaleza no existe para ellos.
Pueden decir:” ¡Qué flor tan hermosa! pero no es más que una etiqueta mental aplicada mecánicamente. Como no están en un Estado de Quietud, como no están presentes, no llegan a ver realmente la flor, no sienten su Esencia, su cualidad sagrada, y tampoco se conocen a sí mismos ni sienten su propia esencia y sacralidad.

Eckhart Tolle

Limpiezas Energéticas
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