Encuentra la fuerza para cambiar lo que puedes, y acepta en paz lo que no se puede cambiar.
Madura la claridad, la sensibilidad y el discernimiento para ser consciente de esta distinción. Aprende a escuchar profundamente la vida a través del silencio, y no te opongas a lo que debe ser.
Deja ir la necesidad de controlarlo todo y aprende a reconocer y seguir la naturaleza de las cosas.
Fluye con amor siguiendo el curso de tu evolución, incluso en la crisis más intensa.
Sólo necesitas escuchar profundamente, a través del silencio y con aceptación, que no es resignación, sino aprender a acoger en la paz y en el amor, la naturaleza de la vida.
Daniel Lumera | El Hilo de Oro

